Grábate y vende
GRABANDO, GRABANDO
¿Qué relación tienes con las cámaras?
En mi caso, se han convertido en parte de mi vida.
Estoy a menudo frente a una cámara.
En eventos (presenciales y digitales), en entrevistas, grabando cursos o, simplemente, grabando vídeos para comunicar algún mensaje para difundirlo por redes.
Si alguien me hubiera vaticinado hace años que habría tanta cámara en mi vida, le hubiera dicho que ni de broma.
Vamos, que no soy competencia para videntes y pitonisas….
A lo que voy.
Hay que perder el miedo a las cámaras.
Vivimos tiempos digitales.
Y somos ‘animales audiovisuales’.
Nos encanta consumir contenidos en vídeo.
Por tanto, si quieres mostrarte al mundo, no te queda otra que grabarte en acción.
Para comunicar algo importante, para proyectar tu marca personal, para vender tu producto o tu talento…
Y para un sinfín de cosas más.
Cuantos más vídeos tuyos divulgues (de cosecha propia o de colaboraciones con terceros), más llegará tu mensaje a tu audiencia.
Y, muy importante, tu comunidad te percibirá mucho más cercano.
¡Hazte visible! ¡Graba!
Contando algo. Escenificando algo. Bailando.
O haciendo lo que encaje más con tu especialidad.
Probablemente, la primera vez te saldrá fatal.
La segunda, también. La tercera, mal. La cuarta, regular.
Y cuando lleves media docena de veces, empezarás a sentirte cómodo y a fluir.
Es un proceso. Es la inevitable curva de aprendizaje.
Cuando estés en plena grabación, olvídate de las cámaras.
Concéntrate en tu mensaje.
Y en tu interlocutor o público, si lo hay.
¿Cómo te sientes ante las cámaras?
En mi canal de Instagram tienes algunos vídeos para que entiendas mejor de qué te hablo.

















