¿V de vacaciones o de ventas?
En España estamos en verano.
La V de Verano se lleva bien con la V de Vacaciones.
Pero no tanto con la V de Vender…
Aunque yo lo veo de otro modo.
Creo que la temporada estival es un gran momento para vender.
Mientras muchos bajan el ritmo, tú puedes ganar terreno.
En verano, el mercado no desaparece, simplemente cambia.
Hay menos ruido, menos impactos y menos competencia directa.
Eso significa que tu mensaje tiene más espacio para ser escuchado.
Además, en verano la atención es distinta.
Las agendas se relajan, las decisiones se toman con menos presión y hay más tiempo para pensar.
Ese contexto favorece conversaciones de mayor calidad.
En esta época también aparece una audiencia diferente: perfiles que en otros meses están saturados y ahora sí pueden atender, explorar o iniciar procesos que antes posponían.
Y hay otra ventaja poco comentada: vender en verano te posiciona como alguien constante.
Mientras otros desaparecen, tú estás presente, generando confianza y continuidad.
Por tanto, en mi opinión, el verano es una ocasión para vender mejor: con menos prisa, más foco y mayor impacto.
Así que quizá la V de Verano no esté tan lejos de la V de Vender.
Solo hay que saber jugar la partida de otra manera.
👁️🗨️ ¿Cómo lo ves?


