Todos los días son el día del cliente
Hoy es el día del cliente.
Bueno, hoy y, también, mañana.
Y pasado.
Y el otro y el otro.
Todos los días son el día del cliente.
Porque sin clientes… ¡No hay negocio que valga!
Para que un negocio sobreviva y crezca debe estar continuamente captando clientes.
Y fidelizándolos.
La cadena de hoteles NH aplicó hace pocos años una iniciativa sorprendente.
Cada día, en cada hotel, concedían ALEATORIAMENTE a uno de los clientes que llegaban la condición de “CLIENTE DEL DÍA”.
Al registrarse en la recepción, ese afortunado huésped descubría que el azar (y ser cliente de NH) le había deparado una mejor habitación (“upgrade”), desayuno gratuito, posibilidad de “late check out” (salida tardía), algún obsequio, etc.
Me tocó tres veces, en diferentes lugares y hoteles.
Era un regalo que te impulsaba a seguir siendo fiel a dicha cadena hotelera.
Cualquier negocio -de altos vuelos o de barrio- debe estar siempre captando y fidelizando clientes.
Cumpliendo y superando sus expectativas.
Cuidándolos como oro en paño.
Haciéndoles sentir privilegiados.
Y eso me lleva a seguir hablando de clientes y de lo que puedes hacer por ellos. Elige bien tus clientes.
Con intención.
Hazles preguntas poderosas.
Con intención.
Escucha sus objeciones. Sin miedo. Encajándolas bien y minimizándolas con elegancia. Con intención de que el propio cliente se percate de que no hay para tanto.
A lo que voy.
La intención es necesaria en cada fase del proceso comercial: en la captación, en el seguimiento y en el cierre.
Te lo explico con un poco más de detalle:
↳ CAPTACIÓN. No se trata de “tirar la caña” al azar, sino de elegir con intención a quién te diriges. Define bien tu cliente ideal y acércate a él con un mensaje que conecte emocionalmente.
↳ SEGUIMIENTO. La intención marca la diferencia entre insistir y aportar valor. Cada contacto con el cliente debe tener un propósito claro: resolver una duda, abrir una reflexión, reforzar su confianza en ti.
↳ CIERRE. Cerrar con intención significa guiar al cliente hacia la decisión, no presionarlo. Debes mostrarle con claridad cómo tu propuesta encaja con su necesidad.
En ventas, la intención no es un detalle: es la brújula que convierte acciones en resultados.
No sé qué te parece…



